martes, 21 de febrero de 2012
La nada misma
En Tacna no hay nada, y no puedo creer que sea la segunda vez que visito la ciudad. Sus únicos atractivos son la zona franca (con todo tipo de productos libres de impuestos) y los distintos negocios que hay por ahí. El centro es pintoresco pero no pasa de un par de cuadras. Básicamente, para un chileno ir a Tacna es como para un argentino ir a Villazón: todo baratísimo. Como bien dije en el post anterior, el objetivo era ir bajando a San Pedro, entonces tras 20 horas de viaje decidimos pasar la noche y al otro día salir para Arica con el objetivo de ver si nos podíamos tomar cualquier cosa que nos deje un poco mas al sur. Cruzamos la frontera pasado el mediodia y llegamos a la ciudad chilena en donde nos desayunamos (aunque visto la hora podría decirse mejor que nos merendamos) conque estaba todo agotadísimo para cualquier ciudad un poco más cerca de San Pedro. Iquique: agotado. Antofagasta: agotado. San Pedro directamente: agotadísimo. Calama: agot....MOMENTO!!! quedaban exactamente dos lugares disponibles. Ni uno más ni uno menos. Obviamente los compramos. Como el bus recién saldría a las 22:30hs. aprovechamos para pasar la tarde y cenar en Arica. El viaje a Calama fue de otras 20hs. Arribamos a destino alrededor de las 9:30 de la mañana, y de ahí compramos pasaje para una hora después a San Pedro. Al final terminó saliendo bastante redondo, aunque con mucha suerte. En el próximo post les cuento sobre San Pedro de Atacama, que entra tranquilamente dentro del top 3 de lugares que visitamos.
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